25 de junio de 2019

728×90 Servicio Modelo de Medicina del Trabajo
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Los docentes también se enferman

Por Dr. Hugo Francisco Rostagno

1) Introducción

El concepto de profesionalidad del trabajo docente surge, relativamente, hace poco tiempo, en medio de los debates acerca de la calidad de la educación y su relación con el desarrollo. Trabajar en condiciones inadecuadas, recorrer enormes distancias hasta su escuela, contar con recursos didácticos rudimentarios, padecer enfermedades derivadas del ejercicio, etc. era parte de lo que estaba (o aún está) dispuesto a aceptar aquel o aquella que decidía optar por la docencia.

Se expresa comúnmente que el docente está sometido a riesgos de disfonía o de alteraciones de sus cuerdas vocales por el esfuerzo de su voz, que está expuesto a padecer várices, dolores lumbares, fatiga, que está más expuesto a contraer virosis respiratorias, depresiones, estrés, etc. Patologías casi todas, que hasta hace poco los maestros asumían como “marcas inevitables de su profesión y que contra las cuales no había nada que hacer. Hoy existe una amplia literatura que demuestra, por una parte, la influencia de las condiciones de trabajo y la salud en el rendimiento laboral y, por otra, la existencia de procesos saludables o peligrosos en el trabajo que pueden beneficiar o afectar a los docentes.

Por eso es fundamental generar más conocimiento sobre las condiciones físicas, pedagógicas y sociales en las cuales trabajan cotidianamente; indagar con mayor detalle en su relación con la salud, en sus interacciones permanentes y en la influencia que tienen en la gestión de la escuela y el aula.

Hay un amplio campo para la investigación y la formulación de estrategias que contribuyen a repensar y enriquecer la formación inicial y en servicio de los docentes, así como las estrategias para mejorar su calidad de vida.

Se trata de sensibilizar y actuar en este ámbito. Los mismos maestros a veces, no consideran su salud como un factor importante para su bienestar personal y para un buen ejercicio de la profesión.

2) Trabajo y Salud
Para conocer y poder hablar de los riesgos a la Salud del Docente es bueno dar un repaso de cuales son los riesgos del trabajo en general para luego contemplarlos a la luz del trabajador docente.
Además debemos recordar que es obligación del empleador o la ART correspondiente, informar sobre los riesgos existentes en el lugar de trabajo y la forma de prevenirlos.

En general podemos manifestar que hay riesgos físicos, químicos, biológicos y ergonómicos en el lugar de trabajo que son capaces de dañar a la persona que trabaja. Entre los riesgos físicos, tenemos aquellos producidos por el ruido, las vibraciones, las temperaturas extremas, las radiaciones, la humedad, etc.
Entre los riesgos químicos tenemos los ocasionados por los gases, vapores tóxicos, polvillos minerales, líquidos ácidos, etc.
Los riesgos biológicos son aquellos producidos por virus, bacterias y parásitos.
Los riesgos ergonómicos son producidos por un esfuerzo físico intenso, posturas inadecuadas, ritmo excesivo de trabajo y pueden ocasionar desgarros, rupturas musculares, fracturas óseas, lumbalgia, cervicalgia, etc.

En mayor o menor medida podremos apreciar que alguno de estos riesgos están presentes en la actividad docente, entre los físicos tenemos el frío o calor excesivos, o la humedad que existe en la mayoría de las escuelas que no están debidamente adecuadas. También el polvillo de la tiza, que permanentemente están respirando, o la exposición a virus y bacterias que llevan y traen los niños y que ocasionan no pocas enfermedades respiratorias. Además de los riesgos de posturas viciosas, por estar casi siempre en posición erguida o por la tensión existente en aulas densamente pobladas de alumnos.

Además un riesgo presente y que se está poniendo de manifiesto cada vez más en las escuelas es el de la violencia de los niños y jóvenes alumnos y aún de sus propios padres. Son conocidas las causas en las cuales los padres ocasionan no pocas escenas violentas con los maestros de sus hijos. En este caso, sumado a todo lo anterior el gran enemigo del docente, como otros trabajadores de nuestra moderna sociedad es el estrés y las consecuencias que ello trae.

Podemos ver que es siempre importante conocer los riesgos a que se está expuesto en el lugar de trabajo para prevenirse. Ya que el riesgo mayor es precisamente el que se desconoce.

3) Salud del docente
Si analizamos las tareas realizadas por los docentes y los distintos estudios sobre el tema, veremos que en general el docente se encuentra en la actualidad frente a demandas institucionales y de las familias de los niños, que ha veces son insaciables, llevando al mismo a un estrés contínuo muy dañino para su salud.
El mundo globalizado de hoy a cambiado radicalmente las cosas y el maestro no debe ignorar temas que ha veces los niños ya tienen asimilados por otros medios de comunicación masiva, que si las maestras no lo conocen no sabrán dar respuestas correspondientes y se sienten desbordados por los mismos. Lo que trae aparejado un cierto nivel de insatisfacción personal y profesional, a tal punto de dejar al docente imposibilitado de remediar o satisfacer algo que tiene que ver con lo esencial, la educación y la supervivencia.

Las escuelas a pesar de la crisis siguen abiertas, igual que los hospitales, y son los lugares donde las familias pueden recurrir para hacer frente a las difíciles situaciones sociales y económicas que atraviesan. La escuela aparece como el lugar de todas las demandas, bajo la metáfora de la “olla a presión”, que va recibiendo y absorbiendo todo hasta que llega el momento de la explosión.

Explosión que a nivel de salud del docente, comienza con preguntas que se realiza a si mismo, tales como:

“¢ ¿Qué sentido tiene estar acá?

“¢ ¿Para qué sirve lo que estoy haciendo?

“¢ Así no se puede enseñar, en estas condiciones es muy difícil.

“¢ Estos alumnos son tan distintos a los que esperaba ya que no escuchan, no les interesa nada, son tan violentos.

“¢ No estamos preparados para esto.

Esta tensión permanente entre aquello para lo que se formaron y lo que esperan los otros de él ya sea las familias, el sistema educativo, la sociedad etc. poco o poco va generando angustia, insatisfacción, estrés y depresión con una serie de síntomas entre los que se puede destacar:

“¢ Sentimientos de impotencia, de no poder hacer nada.

“¢ Aislamiento, soledad frente a las decisiones que se toman.

“¢ Reacciones desmedidas o impulsivas, frente a situaciones inéditas.

“¢ Frustración respecto de lo que imaginaban cuando eligieron esta profesión y las
posibilidades reales de concretarlas.

“¢ Desgaste y fatiga en las tareas cotidianas.

Esto lleva a la sensación de no poder posicionarse con problemas que aparecen como novedosos, frente a los cuales las respuestas que tradicionalmente eran efectivas ya no lo son. Se presenta de tal modo ya que los intentos de dar solución a estas situaciones se

hacen desde las representaciones que tenemos acerca de la infancia, la familia, la escuela y la función de la escuela propias de otro tiempo histórico: la escuela del estado de bienestar, la escuela que garantizaba el ascenso social y la alfabetización.

Tiempo ése, en el que nadie dudaba de para qué servía la escuela, cuál era la función del maestro, ni de la eficacia de la tarea cotidiana. Para decirlo de otro modo, las herramientas que permitían abordar la realidad escolar y realizar el trabajo, son actualmente insuficientes.

Todo lo que no es poca cosa, y lleva al maestro a diversas patologías médicas derivadas del estrés tales como hipertensión, infarto, gastritis, úlceras duodenales, accidentes cerebrovasculares, etc.

De allí la importancia de conocer que es el estrés y como se puede combatir.

4) Prevención de los riesgos docentes
Son muchas las medidas que se deberían tomar para realizar la prevención de los riesgos mencionados anteriormente, como constituyentes de la tarea docente.
-En primer lugar es recomendable que se cumpla con ley y se realicen los exámenes médicos en salud, ya sea de ingreso, periódicos o de egreso. Ya que son la única manera de detectar a tiempo posibles patologías. Lamentablemente en nuestro país, no siempre se realizan los exámenes de ingreso y los exámenes periódicos, casi nunca. Allí es el Estado que falla dos veces, una cuando es empleador y otra cuando el empleador es una escuela privada y que no controla a las ART, que los debe realizar por ley.

“¢ Se deberá hacer tomar conciencia de lo anterior a los propios docentes, ya que es en beneficio de su propia salud.

“¢ Es recomendable adecuar la cantidad de alumnos por grado teniendo en cuenta la cantidad óptima que propone la OIT, que es de 20 a 30 alumnos por clase.

“¢ Es fundamental estudiar las causas de la violencia escolar, ya sea de padres o alumnos, para así poder actuar sobre ellas y disminuirlas al máximo.

“¢ Para evitar los trastornos de las cuerdas vocales, se deberá entrenar a los docentes en la fisiología y la higiene de la voz.

“¢ Tendría que existir un adecuamiento de la cantidad de horas de trabajo mas acorde con la realidad.

“¢ Debería existir una mayor participación de los educadores en la adopción de decisiones en la escuela.

“¢ Debería haber mejores servicios sociales para los docentes.

“¢ Tendría que existir una mejora salarial substancial, para alentarlos a estudiar y mejorar en su profesión. Recordemos que en los últimos años, siempre se pierden clases por protestas sobre mejoras salariales, lo que va desgastando a los profesionales docentes.

“¢ Las aulas deberían construirse de acuerdo a principios de salud y seguridad, teniendo buena iluminación, ventilación y climatización.

“¢ Deberán estar lejos de lugares con mucho ruido, ya que el ruido altera cualquier trabajo de tipo mental, por lo que debe ser eliminado.

“¢ Se deberían realizar programas de formación y capacitación para preparar a los maestros a combatir el estrés.

Todo lo anterior, es fácil decirlo y debería ser fácil realizarlo, pero debe ser hecho, porque cuando a la sociedad toda no le interesa la salud de sus educadores, es porque no le interesa la calidad de educación que se imparte a sus hijos, es entonces una sociedad que declina y se degrada.

La OIT y el docente
La escuela es el lugar donde los niños de hoy se forman y serán los adultos de mañana, que a su vez serán empleados o empleadores, y deben conocer quae la OIT, Organización Internacional del Trabajo, es un organismo internacional que normatiza, regula y aconseja sobre casi todas las profesiones existentes en el mundo.

La profesión docente no puede ser la excepción y así tenemos que la OIT, en forma conjunta con la UNESCO, en los años sesenta del siglo pasado han adoptado una Recomendación relativa a la situación del personal docente, en una Conferencia intergubernamental convocada para tal fin. Las recomendaciones no imponen ninguna obligación a los gobiernos, sino que los invita a orientarse a partir de ella en todo lo relativo a la profesión de la docencia.

La OIT permanentemente está estudiando y aconsejando sobre distintas profesiones relacionadas con la salud del trabajador y edita distintos libros como los presentes en el caso de los docentes.

Estrés: Enfermedad que agrava otras enfermedades
Tiene dos maneras de presentarse el estrés en cualquier persona, incluso en el docente: agudo y crónico. Es agudo cuando es provocado por un hecho específico y crónico debido a la acumulación de ansiedad y presión diaria. En las dos formas nos puede desgastar y llegar a perjudicarnos en nuestra salud.

La respuesta que tiene nuestro organismo frente al estrés que estamos sufriendo se puede manifestar en nuestro cuerpo de diferentes maneras, algunas que podemos darnos cuenta y otras que no.

El estrés eleva la tensión arterial, nos hace susceptibles a trastornos respiratorios, gripes, anginas, aumenta el riesgo de los trastornos cardiacos, diabetes, psoriasis, asma, colitis, cáncer, gastritis y úlceras en el estómago o el intestino. Puede haber también disminución de la función renal, problemas del sueño, alteraciones del apetito, agotamiento, entre otros.

Rápidamente podemos decir que los síntomas mas frecuentes del estrés son:
“¢Dolores de cabeza
“¢Dolores musculares
“¢Insomnio
“¢Irritabilidad
“¢Aislamiento
“¢Agresividad
“¢Gastritis
“¢Diarrea

Patologías
Si el estrés sigue y uno no le presta atención a los signos que el cuerpo nos está enviando, puede afectar al cuerpo humano mas seriamente, produciendo o agravando diversas enfermedades como por ejemplo:
“¢Depresión
“¢Hipertensión
“¢Problemas coronarios
“¢Infarto cardíaco
“¢Derrame cerebral
“¢Ulceras
“¢Disminución del deseo sexual
“¢Diabetes

Patologías docentes en la ley
La LRT o Ley de Riesgos del Trabajo, que está en vigencia en nuestro país, desde julio de 1996, tiene un Listado de Enfermedades Profesionales, en el que figuran ochenta y nueve riesgos del Trabajo. Entre todas las patologías mencionadas anteriormente como enfermedades que pueden padecer los docentes, la única que figura en el mencionado Listado es la derivada de la sobrecarga por el uso de la voz.
El resto de patologías mencionadas anteriormente, la ley de riesgos del trabajo no las toma como Enfermedades Profesionales, porque en realidad no son exclusivas de esta profesión. Cualquier profesión puede tener como riesgo a la hipertensión, el infarto, las varices, la gastritis, etc. pero es indudable que en las condiciones antes mencionadas el factor generativo de estas dolencias es sin duda el estrés laboral que padecen.

Recomendable: Salud y Trabajo Docente
Tramas del Malestar en la escuela – Deolinda Martínez / Iris Valles / Jorge Kohen
Editorial Kapelusz
Un libro que aborda temas poco explorados del trabajo docente. Un libro que concierne a todos los educadores, habla de ellos, de sus cuerpos. Como resultado de una investigación que triangula variables no siempre cruzadas anteriormente, los autores nos hablan de patologías sin dejar de lado “la certeza de que vale la pena tanta pasión y tanta energía depositada, si media el respeto y la confianza en el otro”.
Habla con exactitud y claramente de cómo ha afectado el proceso de globalización mundial de las últimas décadas tanto a niveles locales como internacionales, por todo ello, este libro es más que recomendable. Es de imprescindible lectura para todos aquellos que quieran ahondar en el conocimiento de la salud del docente.

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