18 de junio de 2019

Los riesgos que faltan

Capítulo Anterior

 

Ferroaleaciones

¿Qué es?
Son aleaciones de hierro con otro elemento que no sea carbono. Las ferroaleaciones constituyen un amplio y diverso grupo de aleaciones con mezclas muy diferentes dentro de cada tipo de aleación.

Las ferroaleaciones más comunes son: el ferrosilicio, el ferromanganeso y el ferrocromo.

¿Dónde se utiliza?
Estas mezclas metálicas se utilizan como vehículo para introducir elementos específicos en la fabricación de acero, de modo que se puedan obtener aceros con propiedades específicas.

Las aleaciones tienen propiedades específicas, según la concentración de los elementos existentes en ellas. Estas propiedades varían en relación directa de la concentración de los componentes individuales y también depende, en parte, de la presencia de porciones muy pequeñas de otros elementos.

¿Qué riesgos tiene?
Algunas ferroaleaciones se producen y utilizan en forma de finas películas y el empolvamiento atmosférico constituye un riego potencial de toxicidad, si bien tienen mucha más importancia los riesgos de incendio y explosión. Algunas de estas aleaciones pueden experimentar reacciones químicas en presencia de humedad, y los gases liberados durante tales reacciones también pueden constituir un grave riesgo.

La principal fuente de riesgo de exposición corresponde a la producción de estas ferroaleaciones y su uso durante la producción del acero.

El efecto biológico de cada elemento puede utilizarse como guía respecto al posible efecto de ese elemento en la aleación, pero se sabe que al mezclar elementos, la acción se modifica, por lo que se recomienda tener un extremado cuidado en cuanto a las decisiones críticas basadas en extrapolaciones del efecto producido por el elemento aislado.

En los obreros que utilizan ferrocromo en ciertas industrias, pueden presentar diferencias con respecto a su solubilidad y acción biológica, hecho este que puede explicar los casos de afecciones respiratorias broncopulmonares.
Un reciente estudio noruego, sobre la mortalidad de la población en general y la incidencia de cáncer en los trabajadores en la producción de ferrocromo, ha demostrado una elevada incidencia del cáncer de pulmón en relación causal con la exposición alrededor de los hornos al cromo hexavalente. También en varios trabajadores se produjo la perforación del tabique nasal.

No cabe la menor duda de que la excesiva exposición a polvos o aerosoles de las plantas de producción de ferrosilicio puede producir enfermedad pulmonar crónica, cualquiera que sea su clasificación.

¿Cómo se previene?
Los trabajadores relacionados con la producción y uso de ferroaleaciones deberán pasar unos cuidadosos reconocimientos médicos con los respectivos elementos complementarios correspondientes como: Rx. de tórax en forma periódica para detectar cualquier alteración respiratoria lo más precozmente posible y las pruebas funcionales respiratorias, como así también las enzimas en la sangre de los obreros expuestos. El ambiente de trabajo se supervisará continuamente, según el grado de riesgo.

Es esencial realizar un control de humos, polvos y aerosoles en cada etapa de los procesos de producción y uso de las ferroaleaciones, además el control en las operaciones de transporte y manipulación de los minerales y aleaciones.

El ferrosilisio, no deberá cargarse en las estaciones húmedas y se tendrán precauciones especiales en orden a asegurar que permanece seco durante su transporte y almacenaje. Se deberá disponer de equipos de protección respiratoria automáticos.

Fluidos criógenos

Entre los más importantes tenemos el Helio, el Neón, el Argón, el Metano, el Etileno, etc.

¿Qué es?
Son aquellos cuyos vapores deben ser enfriados por debajo de la temperatura ambiente antes de que puedan ser licuados por un incremento de presión.

Para producir un fluido criógeno a partir de un gas, primeramente es necesario disminuir la temperatura del gas al punto de ebullición del fluido y después eliminar el calor de vaporización.

¿Dónde se utiliza?
Los fluidos criógenos han tenido amplias aplicaciones en los últimos años en el comercio y en el laboratorio. Así por ejemplo el oxígeno líquido y el fluor se utilizan como oxidantes en sistemas de propulsión a chorro. El oxígeno líquido también sirve como una fuente compacta de oxígeno gaseoso en los aparatos de respiración.

El nitrógeno líquido se utiliza en la preparación de alimentos congelados, en la fabricación de recipientes a presión, en la simulación de espacio en la industria aeroespacial (para congelar los gases residuales en la cámara de simulación de espacio), en cirugía (destrucción de tejidos, como en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson y eliminación de tumores) y en la conservación de sangre, tejidos, medula ósea y semen animal durante períodos prolongados.

El hidrógeno líquido se usa como detector de partículas en las cámaras de burbujeo, como propulsor en sistemas químicos y nucleares. El anhídrido carbónico y el nitrógeno líquido se utilizan normalmente como refrigerantes tanto en el laboratorio como en la industria. El metano se licua y almacena durante el verano con el fin de utilizarlo posteriormente como una fuente de gas durante los períodos altos de demanda de calefacción.

¿Qué riesgos tiene?
El usuario está relacionado con tres tipos de riesgos: fisiológicos, físicos y químicos.

Los riesgos fisiológicos se refieren al comportamiento del cuerpo humano cuando se expone a los fluidos criógenos y a sus vapores, incluyendo la congelación, las anomalías del aparato respiratorio y las quemaduras con productos químicos. Todos los fluidos excepto el aire y el oxígeno, pueden producir rápidamente atmósferas peligrosas, deficientes en oxígeno. El fluor y el ozono son tóxicos y pueden producir graves quemaduras si entran en contacto con la piel, ojos y membranas mucosas. Además algunos de los vapores (etileno, criptón y xenón) tienen un efecto anestésico en el cuerpo. El monóxido de carbono presenta un riesgo por que se combina más fácilmente que el oxígeno con la hemoglobina de la sangre.

En los riesgos físicos, dependen del comportamiento de los materiales estructurales y otros que probablemente van a entrar en contacto con los fluidos criógenos y sus vapores.

Con relación a los riesgos químicos, y puesto que algunos de estos fluidos reaccionan violentamente cuando se combinan entre sí o con sus alrededores, todas las combinaciones de riesgos deben ser eliminados. Se incluyen aquí los peligros evidentes de incendios y explosiones que resultan cuando los oxidantes gaseosos se combinan con varios combustibles.

¿Cómo se previene?
Las zonas de almacenamiento deben estar secas, bien ventiladas, resistentes al fuego y libres de fuentes de calor o focos de ignición. Todas las reparaciones deben ser comprobadas por duplicado y las reparaciones importantes aprobadas por el personal de ingeniería y de seguridad.

La seguridad de la planta de producción o almacenamiento debe ser considerada con todo detalle en la fase de diseño y respaldada por un programa de mantenimiento adecuado.

Donde pueda haber exposición a equipo frío, vapores y líquidos, el personal debe ser equipado con ropa especial diseñada para evitar la congelación de los tejidos del cuerpo.

Debe disponerse para emergencia de equipo protector personal incluyendo equipo protector respiratorio, protección de cara y ojos, de brazos, manos, piernas y pies, pero nunca debe considerarse como un sustituto para la adecuada protección de la planta.

 

Capítulo Anterior

Notas relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *