20 de julio de 2019

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Ecuador empieza a velar por la salud laboral

Durante ocho minutos, 30 trabajadores detienen la maquinaria en la planta de producción de Yanbal, en Carapungo. Hacen una limpieza rápida, revisan los equipos y se alejan de sus puestos. Entre sonrisas forman dos filas y empiezan a mover sus cuerpos. Es el tiempo de la pausa dinámica.

Los ejercicios son sencillos. Estiran sus manos, mueven sus hombros, piernas y caderas. Posteriormente, imitan los pasos de la canción La Macarena. Sonríen y se relajan.

Ese es el objetivo, anota el médico Fabián Celín. Él es el encargado de Salud Ocupacional, área que vela por el bienestar de los 545 colaboradores de esta firma de cosméticos.

El estrés, la ansiedad, las patologías musculares, circulatorias, respiratorias y el cáncer son algunas de las enfermedades profesionales que preocupan a los empresarios.

Así lo revela el nuevo informe sobre Seguridad y Salud en el Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo. Se elaboró con oportunidad del día mundial de esa área, que se conmemora el 28 de abril.

En el documento se señala que en el mundo más de 374 millones de personas sufren lesiones o enfermedades a causa de accidentes laborales, que provoca pérdidas económicas y de vida. Se calcula que es un 3,94% menos del producto interno bruto global y anual.

Por eso, el organismo conmina a países suscriptores de convenios como Ecuador a cumplir con acciones para mejorar la calidad de vida de los trabajadores. Las dinámicas o pausas en la jornada laboral son estrategias adoptadas.

En Yanbal, por ejemplo, cada dos horas (cuatro veces en ocho horas) se realizan ejercicios de relajación de los músculos. Estos pueden atrofiarse por movimientos repetitivos como empacar productos, levantar demasiado peso o pulsar el ‘mouse’ del computador.

En un listado proporcionado por el Seguro General de Riesgos de Trabajo, del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), se identifican 60 enfermedades relacionadas con ocupaciones laborales.

Entre ellas, el síndrome del túnel carpiano o dolor en la región de la mano; lumbago o trastorno en la columna vertebral y tenosinovitis o inflamación en tendones.

En los últimos dos años se reportaron 448 registros de afiliados con patologías ocupacionales.

Las cifras son bajas y no reflejan la realidad del país; tampoco se contaba con una normativa sobre salud laboral, reconoce Carlos Carvajal, director Nacional de Ambiente y Salud del Ministerio.

“En otros países ya van por la tercera política pública sobre salud en el trabajo, desde el 2005. Aquí tenemos recién la primera. Además hay un subregistro de patologías”.

Una visión similar comparte Henry Mariño, catedrático y especialista en seguridad y salud. Para él, estos términos no se reducen a dotar de un casco al colaborador sino de cumplir con una normativa integral, que aún no se ejecuta en su totalidad en varias firmas.

Con la nueva normativa nacional -emitida el jueves 25 de abril-, las autoridades de Salud esperan monitorear la gestión de salud, apoyar con capacitaciones a profesionales e ir hacia una prevención y promoción de la salud.

Además se apunta a una vigilancia epidemiológica, por lo que se hizo el lanzamiento de la historia clínica laboral. Estas y otras acciones -afirma Carvajal- se deberán poner en práctica en las más de 880 000 empresas e instituciones públicas y privadas, que tienen tres millones de empleados formales en el país.

General Motors es una planta de ensamblaje automotor ecuatoriana. Su fuerza de trabajo es de más de 600 colaboradores, entre ellos, administrativos y operarios de la planta de producción.

Uno de ellos es Carlos Emilio Picho. Este profesional de 35 años es líder en el área de ensamble de la fábrica. Cada día, ingresa antes de las 07:00 para recibir una charla de seguridad junto a sus compañeros. Posteriormente organiza el proceso de producción de los vehículos y tiene varias reuniones.

Los factores de riesgos de él y de su equipo de trabajo están relacionados con los movimientos repetitivos, que podrían afectar espalda o cuello.

Por ello hicieron algunos ajustes en su dinámica. “Hacemos un plan de rotación con los trabajadores”. Cada uno permanece en un lugar fijo solo dos horas. Luego, cambia.

Otra de las acciones que se emprendieron son las ‘pausas activas’. El miércoles, por ejemplo, los administrativos de General Motors tomaron unas bandas elásticas y practicaron estiramientos.

A la par hicieron gimnasia cerebral para mejorar la coordinación y la concentración. Así se evita el estrés, considerado una amenaza mundial en el 2019, según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El organismo reconoce la importancia de la salud de un empleado, quien pasa la tercera parte de su vida en su sitio de trabajo.

La psicóloga ocupacional Rina Hidalgo, de ADN Organizacional, recomienda evitar el presentismo -salir del trabajo pero seguir pensando en ello-. Un empleado -reitera- debe desconectarse de sus tareas y disfrutar del tiempo en casa.

Fuente: prevention-world.com

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