22 de agosto de 2019

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Colombia: Sobrevivir del carbón los tiene enfermos y en oscuro drama


En cuanto al derrame de carbón en el mar, daño que motivó la suspensión de los embarques del mineral en el agua por varios días, las autoridades ambientales acogieron las explicaciones de Drummond y permitieron la continuación de esa práctica de embarque. También se espera que con la construcción del puerto en Ciénaga, cuyo fin se prevé para 2014, la situación mejore.

Las comunidades se quejan por la contaminación producida por el polvillo del carbón en las ciudades, pueblos y caseríos que atraviesan trenes y tractomulas desde las minas del Cesar hasta los puertos.

Sandra Castañeda, secretaria de Salud de Magdalena, dice que hay comités conformados por varias instituciones, entre ellas universidades de la región, organismos públicos y privados de salud y medio ambiente, que se ocupan de investigar el problema de salud de los trabajadores y los efectos del polvillo del carbón en la población en general, cuyos avances se conocerán en próximos días.

El problema ha llevado a los pobladores a organizarse y denunciar la contaminación por polvillo y otros factores asociados al transporte del mineral. Por considerar que el Ministerio fue laxo en la sanción a la multinacional por el vertimiento de 500 toneladas de carbón al mar el 13 de febrero, en el Foro Ambiental del Magdalena, realizado en Santa Marta, se propuso la creación de una ley que permita a los entes territoriales tomar sus propias decisiones.

Para los representantes de Ciénaga, su ciudad es una de las más afectadas por el problema, sin que las autoridades ambientales exijan la adopción de medidas que controlen el mismo.

Hablan los trabajadores
En cuanto a las denuncias de los empleados sobre asuntos de salud, ellos dicen que de casi 1.500 trabajadores del carbón en mina y puerto de la empresa Drummond, en Magdalena, más del 90 por ciento, es decir, más de 1.300 padecen enfermedades derivadas de su actividad.

Sin embargo, la empresa, Drummond de Colombia, niega tajantemente que esas cifras sean ciertas.

Leamos primero lo que dicen los trabajadores y, a continuación, lo que responde la empresa y lo que comentan otros entes y personas.

La Asociación de Trabajadores Enfermos de Drummond Puerto, Asotredp es una agrupación que nació en 2010 porque los sindicatos, del sector energético y el de la empresa, no daban abasto asesorando a quienes se enfermaban o sufrían accidentes de trabajo, explican algunos dirigentes del organismo, Jesús Galindo entre ellos.

Aníbal Pérez Parra, presidente de la Asociación, añade: “nos organizamos el 2 de marzo de 2010, porque los enfermos estaban siendo despedidos”.

Drummond tiene en su puerto, casi 1.000 trabajadores, sin contar los que tiene en la mina. La Asociación tiene, según Pérez Parra, más de 1.800 socios trabajadores activos, porque también representa a trabajadores de la mina. El directivo dice que más del 90 por ciento de los trabajadores tiene algún padecimiento, por motivos laborales.

Pérez Parra sostiene que tal situación se debe a unas normas de seguridad industrial “mediocres” establecidas por la carbonera multinacional y “al uso de maquinarias obsoletas” para realizar los trabajos carboneros, con las cuales los trabajadores sufren enfermedades.

Los achaques que más padecen los trabajadores son: de columna vertebral, hernias dorsales y discales, daños en el túnel metacarpiano y en los hombros, sordera, enfermedades gástricas y respiratorias, y, puntualiza Pérez Parra, “por lo menos el 40 por ciento de los trabajadores sufren problemas de rodilla”.

Las denuncias, elevadas ante el Ministerio de Trabajo, son de dos clases: unas, contando la situación general, los supuestos riesgos que corren los trabajadores y, otras, lo que ellos consideran injusticias en casos concretos de trabajadores. Un ejemplo es el siguiente fragmento de un comunicado enviado al Ministro de Trabajo:

Fuente: elcolombiano.com

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