22 de febrero de 2020

Cáncer y contaminación, la película que no hay que dejar de ver: Erin Brockovich

El abogado que había presentado la demanda se ve obligado a ofrecerle un trabajo a Erin para ayudarla a salir de su situación. Su curiosidad y empeño hacen que Erin descubra un caso que puede ser muy importante para el despacho mientras abre un expediente de algo que parece ser un caso rutinario.

Película estadounidense del año 2000 dirigida por Steven Soderbergh y protagonizada por Julia Roberts quien recibió por este papel el oscar a la mejor actriz. El filme está basado en una historia real y es mas que interesante por el tema que trata sobre la contaminación con cromo y su relación con el cáncer.

Erin investiga muy a fondo y logra descubrir que demasiadas personas que viven en los alrededores de las instalaciones de Gas y Electricidad del Pacífico tienen cáncer a causa de tal contaminación. Conoce a George, interpretado por Aaron Eckhart, un motorista, quien cuida de sus hijos y del que se enamora, pero la investigación en la que está involucrada Brockovich resulta ser más importante.

Aunque el abogado jefe finalmente le ofrece un trabajo como auxiliar y Erin realiza un extraordinario esfuerzo por sobresalir y no defraudarlo, éste la despide por no presentarse en la oficina.
La protagonista se encarga de recopilar información para demostrar que una gran compañía de gas y electricidad ha contaminado con restos de cromo el agua que consumen los vecinos de la empresa y posiblemente a sus propios empleados, esto ha comenzado a ocasionarles graves trastornos en su salud. Los abogados de la compañía se concentran en ofrecer una pequeña indemnización a los afectados y solicitan que la situación quede olvidada.

La actitud de la compañía y la convicción de Erin por ayudar a los afectados, obliga la protagonista a que dedique día y noche a investigar y documentar el caso y a convencer a más vecinos para unirse a la demanda.

Como avanza el caso, la situación se hace más compleja y la presión por resolver positivamente la demanda hace que el abogado Ed Masry se asocie con otro abogado experto en demandas de grupo.

Erin es sustituida por otra auxiliar sin hacer consideraciones.
La protagonista reclama a su jefe por la situación y éste le explica que es lo mejor para el caso, que no debe involucrarse más. “Lo has hecho algo personal y no lo es”, dice Masry. “Es mi trabajo, es el tiempo de mis hijos, sí es personal”, contesta ella.

De nuevo Erin es la responsable de encontrar la clave para ganar el caso y pedir las indemnizaciones para los afectados: un ex trabajador de la compañía le hace llegar a la protagonista documentos que comprueban que la empresa tenía conocimiento del daño que ocasionaba, tanto a los vecinos como a sus empleados.

El personaje se siente obligado a descubrir esta información pues uno de sus hermanos (trabajador de la compañía) ha sido víctima también de la contaminación.

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