18 de junio de 2019

Lo básico que necesitas saber para la selección y uso de cascos de protección

Aquello que nos convierte en seres humanos, el cerebro, es una de las maravillas de la evolución. De algunos de los más ilustres de estos amasijos de neuronas salieron El anillo del nibelungo, La Gioconda, la teoría de la relatividad, la red de redes, o El Quijote. La evolución, sin embargo, se quedó un poco corta a la hora de proteger debidamente uno de sus mayores logros. Prueba de ello son los más de 7.000 accidentes laborales con baja que durante 2017 afectaron a distintas partes de la cabeza. Para cubrir este lapsusde la evolución, los humanos han hecho uso desde la antigüedad de cascos de protección. Sin embargo, para que el casco responda como se espera, deberá ser seleccionado y utilizado de forma correcta.

Los Equipos de Protección Individual (EPI), constituyen un recurso preventivo, que en determinadas situaciones pueden prevenir un gran número de accidentes con baja. Sin embargo, para que el EPI ofrezca una protección eficaz, debemos seleccionarlos con sumo cuidado. En la selección del EPI, el primer paso que deberá dar el responsable de la salud y seguridad de los trabajadores es la de identificar los riesgos presentes en el entorno laboral. A continuación, se deberá determinar el grado de protección requerido, y finalmente, se hará prácticamente imprescindible conocer la normativa aplicable a los equipos que deberemos utilizar con el fin de conocer los niveles de prestación del EPI y así poder proporcionar al trabajador el tipo y nivel de protección necesaria.

En esta entrada del blog, pretendemos dar una serie de pautas que puedan ayudar en la selección y el uso de los cascos de protección.

1. El principio de todo es identificar el riesgo

Los cascos de protección están destinados a proteger el cráneo de agresiones tales como: caída de objetos, choques contra objetos inmóviles, aplastamiento lateral, contactos eléctricos, calor, llamas, etc. En la Tabla 1 vemos una relación no exhaustiva de los principales riesgos que deben cubrirse en la cabeza son los siguientes:

Tabla 1 Relación no exhaustiva de riesgos a cubrir por los cascos de protección

Riesgos

Origen y forma

Factores que deben tenerse en cuenta desde el punto de vista de la seguridad para la elección y elección del equipo

Acciones mecánicas

Caídas de objetos, choques

Capacidad de amortiguación a los choques

Resistencia a la perforación

Aplastamiento lateral

Rigidez lateral

Puntas de pistola para soldar plásticos

Resistencia a los tiros

Acciones eléctricas

Baja tensión eléctrica

Aislamiento eléctrico

Acciones térmicas

Frío o calor

Mantenimiento de las funciones de protección a bajas y altas temperaturas

Proyección de metal en fusión

Resistencia a las proyecciones de metales en fusión

Falta de visibilidad

Percepción insuficiente

Color de señalización/retrorreflexión

2. Debemos conocer la normativa aplicable a los cascos de protección

La normativa es el único nexo del que disponemos actualmente para poder determinar el tipo de EPI que deberemos utilizar con el fin de proteger al usuario de riesgos como la caída de objetos, contactos eléctricos, calor y llamas, etc. En la Tabla 2 se hace una rápida descripción de la normativa aplicable a los cascos de protección.

Norma

Descripción

EN 397:2012+A1:2012

Cascos industriales de seguridad. Protegen al usuario de caídas de objetos en la parte superior de la cabeza.

EN 812:2012

Cascos contra golpes para la industria. Ofrecen proteccion a la cabeza contra golpes contra objetos inmóviles. Este tipo de cascos no están destinados a proteger contra la caída de objetos.

EN 14052:2012+A1:2012

Cascos de altas prestaciones para la industria.  Ofrecen una protección superior contra la caída de objetos e impactos fuera de la parte superior de la cabeza que los cascos industriales de seguridad.

EN 12492:2012

Cascos para montañeros. Van equipados obligatoriamente con un sistema de sujeción para mantener el casco en su sitio.

EN 50365:2002

Cascos eléctricamente aislantes para uso en baja. Se usan en trabajos en tensión o en la proximidad a partes en tensión en instalaciones de hasta 1000 V en corriente alterna o 1500 V en corriente continua.

EN 443:2008

Cascos para la lucha contra el fuego en los edificios y otras estructuras.

Protegen de los riesgos derivados de la lucha contra incendios.

EN 16471:2014

Cascos de protección para bomberos forestales

EN 16473:2014

Cascos de protección para rescate técnico

Tabla 2 Normativa aplicable a los cascos de protección

La importancia de cada una de las normas que veíamos en la Tabla 2 es que cada norma define unos requisitos de protección mínimos que deberán ser satisfechos por los cascos para asegurar que ofrecen la protección adecuada frente a los riesgos declarados por el fabricante en su folleto informativo. En la Tabla 3 y en la Tabla 4 vemos una relación de los requisitos básicos que deben cumplir los distintos tipos de cascos en función de la normativa de referencia.

Requisito

Norma

EN 397

EN 14052

EN 812

EN 50365 y EN 397

Absorción de impactos

X

X

X

X

Resistencia a la penetración

X

X

X

X

Resistencia a la llama

X

X

O

X

Puntos de anclaje para barboquejo

X

X

X

X

Resistencia a muy bajas temperaturas

O

O

O

O

Resistencia a muy altas temperaturas

O

O

O

Resistencia a calor radiante

O

Propiedades eléctricas

O

O

O

X

Resistencia a deformación lateral

O

O

Resistencia a salpicaduras de metal fundido

O

O

O

X: Requisito obligatorio

O: Requisito opcional

-: Requisito no aplicable

Tabla 3 Obligatoriedad de requisitos para cascos de uso industrial

Aunque las normas no definen unos requisitos mínimos de prestación para la capacidad de ventilación de los cascos, la mayoría de los cascos pueden presentar adicionalmente orificios en su casquete que permiten aumentar el confort del usuario. Cuestión nada baladí ya que, en determinadas circunstancias, el disconfort térmico puede hacer caer en la tentación al usuario de retirarse momentáneamente el EPI, exponiéndolo así al peligro. Como siempre, una adecuada evaluación de las condiciones en las que se desarrollará la tarea constituye un elemento fundamental para la selección adecuada del EPI.

EN 16471

EN 16473

EN 443

EN 12492

EN 397

Cobertura de la cabeza

Plano AA’ (desde la parte superior de las orejas a la cima)

Plano AA’

Tipo A: Plano AA’

Tipo B: Plano AA’ + parte inferior de las orejas (aproximadamente)

No especifica

Entre banda de cabeza y cima

Visor

Cumplir EN 14458

Cumplir EN 14458

Absorción impactos cima

X

X

X

X

X

Absorción impactos frontal, lateral, trasero

X

X

X

X

Resist. Penetración

X

X

X

X

X

Partículas alta velocidad

X

X

Sistema de retención

Permanecer en posición tras carga.

Liberarse entre 500 y 1000 N

Permanecer en posición tras carga.

Liberarse entre 500 y 1000 N

Permanecer en posición tras carga.

Liberarse entre 500 y 1000 N

Permanecer en posición tras carga.

No liberarse hasta 500 N

Liberación entre 150 y 250 N

Exposición a la llama

X

X

X

X

Resistencia al calor radiante

X

X

Resistencia térmica

X

X

X

X

Resistencia a sólidos calientes

X

X

O

Campo de visión

X

X

X

Propiedades eléctricas

X

X

O

Resistencia al contacto con sustancias químicas

X

O

Ensayo de comportamiento práctico

X

X

X

X: Requisito obligatorio

O: Requisito opcional

-: Requisito no aplicable

Tabla 4 Comparación de requisitos para cascos de bomberos

Cuando la evaluación de riesgos determina que se necesitan requerimientos de protección adicionales, puede ser necesario que el casco ofrezca protección reúna alguna de las siguientes propiedades, que en la mayoría de los casos son opcionales a los requisitos establecidos en las normas correspondientes (véase Tabla 2):

  • Barboquejo: Cinta que se coloca bajo la mandíbula que ayuda a mantener el casco en su sitio. En determinadas situaciones, como en trabajos en altura, es necesario el poder mantener el casco en su posición. Normas como la EN 397 incorporan este requisito como opcional, fijando también que este sistema de sujeción se libere al aplicar una fuerza de entre 150 y 250 N con el fin de evitar posibles estrangulamientos. Otras normas, sin embargo, priman que el casco se mantenga en su sitio al aplicar una fuerza determinada. Como siempre, la prestación a elegir dependerá del análisis minucioso de las condiciones particulares y casi siempre únicas del entorno de trabajo.
  • Resistencia a muy baja temperatura: Supone el superar los requisitos de absorción de impactos y resistencia a la penetración a -20 ºC, -30 ºC o -40 ºC (éste último sólo para cascos industriales de altas prestaciones).
  • Resistencia a muy alta temperatura: Al igual que en el caso de baja temperatura, este requisito prueba la capacidad del casco para la absorción de impactos y resistencia a la penetración a 150 ºC.
  • Resistencia a la llama. Tras una aplicación de 10 s de una llama de propano el material no arde después de 5 s tras haber retirado ésta.
  • Resistencia al calor radiante. Absorción de impactos, resistencia a la penetración e incremento limitado de la temperatura en el interior del casco tras exposición a fuente de calor radiante.
  • Propiedades eléctricas. Protección limitada frente a contactos accidentales y de corta duración con elementos conductores con voltaje de hasta 440 V. No confundir con aislamiento eléctrico según EN 50365:2002.
  • Deformación lateral. Resistencia a la deformación provocada por una fuerza lateral.
  • Salpicaduras de metal fundido. Las salpicaduras de metal fundido no deben perforar el casco, deformarlo ni hacer que éste arda después de 5 s tras la aplicación del metal fundido.

3. Cuidado y uso de los cascos de protección

El Real Decreto 773/1997 obliga a los usuarios a hacer uso de los EPI en las condiciones que establezca el fabricante en su folleto informativo. Así pues, el usuario deberá hacer una lectura minuciosa del folleto informativo que se entrega junto con el casco a fin de utilizar el casco dentro de las condiciones previstas por el fabricante.

En lo relativo a su cuidado y mantenimiento, se seguirán igualmente las condiciones establecidas por el fabricante. Algunos de los aspectos sobre los que deberemos prestar especial atención en relación con el cuidado y mantenimiento del casco son:

  • Nada dura eternamente, y los EPI no son una excepción. Los materiales de los cascos tienen a perder prestaciones con el paso del tiempo. La rapidez con la que lo hagan dependerá de las características propias del casco, algo que sólo el fabricante de mismo puede saber con exactitud. Por ello, los cascos deberán dejar de utilizarse una vez se haya superado el tiempo o el plazo establecido por el fabricante en el folleto informativo, momento a partir del cual las propiedades protectoras del EPI podrían verse seriamente comprometidas.
  • Los cascos deben someterse a un proceso de limpieza con cierta regularidad, y siempre siguiendo escrupulosamente los procedimientos detallados por el fabricante. La realización de esta acción utilizando productos no autorizados por el fabricante, podría comprometer la integridad del casco, y por lo tanto su función protectora.
  • Teniendo siempre como referencia las instrucciones del fabricante, normalmente los cascos deben ser desechados cuando sufran un fuerte golpe, incluso cuando en apariencia el casco no presente daños visibles.

Fuente: asepal.es

Notas relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *