21 de octubre de 2019

200 Años de Riesgos del Trabajo

Por Dr. Hugo Francisco Rostagno
director@empresaludng.com.ar
www.hugorostagnoblog.blogspot.com

Sería mas optimista si dijera “quiere saber”, pero allí nos chocamos con la realidad. A veces la gente o el empleado que trabaja no sabe con que riesgos lo hace, y a veces también lo ignora el empleador.

También sucede que se ignora por desidia, por conveniencia o por ignorancia. En los dos primeros ejemplos la responsabilidad es de quien sabiendo que riesgos tiene tal elemento los ignora. Pero yo apunto precisamente al último punto, al que lo hace por ignorancia, creo fifirmemente que el Riesgo mayor es precisamente aquel que se ignora.

Por eso, en este mes y a modo de unir el festejo de los 200 años de nuestra patria, con nuestro privado festejo por los 100 ejemplares de nuestra revista, le traigo ahora haciendo un ejercicio de imaginación, el siguiente relato de un viejo artesano. Un alfarero, que curiosamente trabajaba en 1810 igual que ahora en 2010. El nos va relatando algunas características de los riesgos del trabajo de aquella época, comparándolos con los de hoy.

Sí, yo soy alfarero, hijo, nieto y bisnieto de alfareros, es mas todos mis antepasados han sido alfareros. Una costumbre que se fue pasando de padres a hijos, por no se cuantas generaciones. Y, tú eres mi nieto, tu padre cuando vivía también fue alfarero, como yo. Y tú serás alfarero, si es que esa es tu voluntad.¿Qué lo estás pensando?, ya lo sé y me parece bien. Mis abuelos que también fueron alfareros me han contado las historias de no se que tatarabuelo mío que vivió en 1810, cuando nació la patria, los conoció a todos, o a casi todos los que según aprendí mas tarde se los llama “los padres de la patria”. Según decía mi abuela, él los conoció a Juan José Paso, a Cornelio Saavedra, a Mariano Moreno, y hasta French y Berutti. Si, los que ponían la escarapela argentina. Ya sé que te acordás por que te lo contaron en la escuela.

Sí, la escarapela argentina, con los colores de la bandera de nuestro país que todos queremos. Ya sé que lo queremos todos a nuestro país, pero a veces hacemos muy poco para mejorarlo. Fíjate que a pesar de todos los adelantos tecnológicos que vivimos hoy en 2010, hay gente que se sigue enfermando y muriendo por el hecho de trabajar en algo que les hace mal a su salud. Hoy, los estudiosos del tema, le llaman “riesgos del trabajo”.

¿Porqué te cuento esto?. Me parece que te puede interesar ya que estás por tomar una importante decisión en tu vida y cualquiera sea ésta es bueno que sepas que riesgos tiene el trabajo que abraces por el resto de tus días. Mañana, serás empleado o empleador en cualquier oficio o profesión que elijas y debes conocer desde joven, cuales son las bondades de la prevención. De esa manera desde el lugar que te reserve la vida podrás aplicarla, sabiendo que estás haciendo un bien para vos y tus semejantes.

No. La verdad no sé como los llamarían en 1810 a los Riesgos del Trabajo, o tal vez no nos los conocerían como tales, a pesar de que ahora sabemos que siempre estuvieron presentes. En aquel tiempo se consideraba que los medios lícitos para ganarse la vida eran “tener posesión, señorío, herencia u oficio”. En nuestra familia carecíamos de propiedades, o sea que no había posesión; tampoco teníamos el título de señor con rentas anexas, y la herencia que nos dejaban nuestros mayores, era sólo el haber aprendido el oficio de alfarero.

En aquel tiempo, aún antes de 1810 en casi tres siglos de dominación hispánica, no había legislación como la conocemos hoy, sólo había un ordenamiento jurídico en base a la costumbre destinado a regular el trabajo de algunos sectores sociales, especialmente el trabajo indígena. Nos relata Abelardo Levaggi, en su Historia del Derecho Argentino del Trabajo, de la Universidad del Salvador, que después de la Revolución de Mayo, comenzó a construirse el Derecho Patrio en forma gradual. En algunos casos el trabajo fue una obligación y no significaba que todas las actividades tuvieran buena reputación y dignidad. Por ejemplo una persona de honor no ejercía ciertos oficios manuales tenidos por viles.

Anteriormente a esa fecha y por cédula de Carlos III del 18 de marzo de 1783, se declaró honrosas todas las artes manuales, entre ellas la nuestra, la alfarería. Y solo muy lentamente después desaparecieron los prejuicios acumulados contra ellas. De modo que si queríamos ganarnos la vida honradamente, debíamos realizar este trabajo manual y debíamos cuidarnos mutuamente en el trabajo. Vale decir que los conocimientos preventivos los aplicábamos siempre en forma “empírica”. ¿Empírica?, en este caso quiere decir el conocimiento adquirido de acuerdo a nuestra propia experiencia en el trabajo realizado a conciencia con la prevención.

¿Qué todos los trabajos tienen sus riesgos?. Exactamente es así, según dicen hoy, los Médicos y los Ingenieros Laborales, todo trabajo tiene sus riesgos, hay riesgos para el domador, para el artesano, para el alfarero, para el joyero, el empleado y el empleador, etc. y también hay riesgos para los que hoy trabajan en las oficinas con las computadoras, para los gerentes, los vendedores etc., todo eso trataré de explicártelo también mas adelante, de acuerdo a lo que he ido aprendiendo.

No creas que por qué te guste estar todo el día con la computadora con esos jueguitos que tanto te gustan, la vida es más fácil y no vas a tener riesgos. No es así, después la seguimos, por ahora recordá que “el pueblo DEBE saber de que RIESGOS se trata”.

¡Hola!, veo que te levantaste temprano y quieres seguir escuchando sobre los Riesgos del Trabajo. Te interesó el tema, ¿no?, me gusta que así sea. Siempre en la vida cuando uno comienza a leer o estudiar algo, hay “algún bichito adentro”, que le pica para querer saber mas. Eso me pasó a mí con este tema, y creo haber leído mucho, además de lo que me han contado diversos Médicos e Ingenieros del Trabajo y lo que he aprendido en lo que le llaman “la escuela de la vida”. Te estaba contando que en Argentina y también en todo América Latina, en ciertas tareas u ofificios se sigue trabajando como en el 1810, algunos, como nosotros los alfareros seguimos haciéndolo en forma similar. En cambio otros ya han desaparecido, pues su tarea la hacen ahora con aparatos tecnológicos, como en el caso de las lavanderas.

¿Lavanderas?, así se llamaban a las mujeres que en aquella época iban al río con los cestos de ropa sucia cargándolas en la cabeza y la lavaban entre las piedras, y mirá si llegarían cansadas y con la columna a la miseria de tanto trabajar agachadas y doblando la columna. Hoy a esas tareas le dicen que tienen “riesgos ergonómicos”, ¡que palabrita!, ¿No?, después te voy a explicar que quiere decir.

Sí, así es. Me estás diciendo que todo el mundo cambió, hoy existen “lavarropas” que hacen esa tarea en el domicilio de la gente, aunque también hay mujeres que lavan a domicilio, tienden la ropa y también la planchan. Y aún ahora se quejan de dolores de la columna. Vale decir que aunque cambió la forma de trabajar, hay algunos riesgos como éstos en su trabajo, que siguen igual.

Además mira lo que pasa con el “domador” de caballos, para él todo sigue casi igual que nosotros los alfareros, parece que la tecnología actual no cambió mucho las técnicas para domar un potro. Y si bien la utilización del caballo ha ido disminuyendo con el tiempo, porque en aquel entonces era el medio de locomoción por excelencia, en la actualidad se siguen utilizando, sólo en el campo. Es evidente que hoy no se puede hacer el trabajo de domador por internet, afortunadamente para los domadores, ya que pueden seguir trabajando en lo suyo, con los mismos riesgos que tenían en aquel entonces y que siguen teniendo ahora. No sólo ellos siguen trabajando igual que antes, también están los albañiles, que trabajan con otros elementos, pero la tarea en sí de la construcción, es mas o menos la misma después de doscientos años. Aunque hoy, la diferencia está en que al trabajar en edificios mucho más altos, existe el riesgo de caída de altura. Eso fue lo que le pasó, hace ya varios años a un primo de mi padre, que era albañil pero además sufría de diabetes, pero como en ese tiempo no se hacían los exámenes médicos de ingreso, nadie lo sabía y lo mandaron a trabajar a un quinto piso un día que llegó tarde y no había tenido tiempo de desayunar. En las alturas, se mareó, se cayó y se mató, esa fue la explicación que me contó mi padre que entonces le dieron a mi abuelo. Dice que le dijeron que era un “shock hipoglucémico”, que según me comento después el doctor, es cuando falta la glucosa en sangre.

Esos son “accidentes de trabajo”, bastantes graves por supuesto. Pensar que hoy se conoce que se debe hacer para evitarlos, pero, muchas veces ese conocimiento no se aplica. Y si no se aplican las medidas de prevención es a veces por ignorancia, a veces por desidia y algunas veces para no gastar en prevención. Lamentablemente cada dos por tres nos enteramos de algún albañil que se cae al vacío mientras estaba trabajando. Ese tipo de accidentes de trabajo, son los que más repercusión tienen en la prensa, seguramente por la espectacularidad que da el tema de la caída y la muerte de una persona cuando está trabajando. De sólo pensarlo me da escalofríos.

Pero no quiero irme del tema. Estaba comentándote que algunos trabajos han dejado de hacerse como en aquel tiempo pero otros siguen más o menos iguales. De todos modos el trabajo es una bendición de Dios, por eso yo bendigo a mi trabajo de alfarero que tampoco ha cambiado mucho a través de los 200 años que hoy estamos festejando. ¿Estamos festejando?. Sí, querido nieto, este año estamos festejando en todo el país, 200 años de vida, vale decir que estamos en el Bicentenario de nuestra patria.

Además, es el bicentenario de otros países de América Latina, este año también lo festejan, Colombia, Chile, Venezuela y México. El año pasado lo festejó Bolivia y el año que viene Uruguay y Ecuador. Y yo quiero festejarlo comentándote, para que conozcas, los riesgos del trabajo que tenían los que trabajaban en aquella época, en Argentina pero también en América Latina, comparándolos de alguna manera con la época actual en la misma tarea, oficio o profesión.

Es bueno que lo sepas, ahora que ya sos “mocito”, y si no quieres ser alfarero, serás lo que quieras ser, eso siempre quedó en claro. Si todos en la familia hemos sido alfareros, es por decisión propia de cada uno de nosotros, que hemos tomado en su debido momento. Sí, ya se que en algunos casos, la decisión, fue impuesta, pero tiempo atrás siempre se hacía lo que decían los padres y no había opción. Así era antes, gracias a Dios eso también cambió. Hoy, sólo quiero explicarte que de acuerdo a la profesión u oficio que elijas para ganarte la vida, serán los riesgos con que te vas a encontrar. En resumidas cuentas todos los jóvenes de hoy deberían saber o por lo menos conocer de qué forma deben protegerse de los riesgos de su propio trabajo.

Ya sé, me dices que eso es problema de cada persona. Tienes razón pero sólo en parte. ¿Qué, cómo es esto?. Te explico cada uno es responsable de si mismo y de aplicar los conocimientos que tenga de la mejor manera para prevenirse contra los riesgos del trabajo. Pero también es responsabilidad del Empleador, de las ART, y del Estado que deberían explicar y enseñarlos. Siempre pensé que podría enseñarse la prevención de los riesgos del trabajo a través de las escuelas, por lo menos las nociones más simples, por que como dice Preventito, lo que se aprende de niño, no se olvida jamás.

Por eso afirmo que “el pueblo DEBE saber de que RIESGOS se trata”.

Está bien, está bien, ya te escuché. Dices que no sabes que son los “riesgos ergonómicos” y que todavía no te los explique. Bueno, para que entiendas mejor, primero te voy a decir que son los riesgos del trabajo en general así vamos entrando de a poco en el tema. La palabra riesgo tiene diferentes signifificados en situaciones diversas, generalmente se refifiere a la posibilidad o probabilidad de que ocurra un suceso que tenga o pueda tener consecuencias adversas para algo o para alguien. Se consideran Riesgos del Trabajo aquellas contingencias producidas por diversos agentes capaces de realizar un daño a la persona que trabaja.

Hay distintos tipos de riesgos del trabajo y los podemos agrupar en cinco tipos: Físicos, Químicos, Biológicos, Ergonómicos y de Accidentes.

1) Los Riesgos Físicos que pueden ocasionar daño a la salud de los trabajadores en Argentina, están contemplados hoy en el Listado de Enfermedades Profesionales de la Ley 24557, entre ellos tenemos el ruido que se puede producir en las grandes empresas pero también es muy común en las discotecas que ustedes los jóvenes frecuentan; las vibraciones que son típicas en los conductores de camiones y ómnibus o en las personas que trabajan con los martillos neumáticos; el calor de los pequeños o grandes hornos de las diversas industrias, la humedad, la presión, etc. Falta el frío que también es un riesgo pero que lamentablemente se lo olvidaron en la ley.

2) Los Riesgos Químicos que actúan sobre el organismo humano en los lugares de trabajo, causando problemas de salud, los principales son: gases, vapores, polvillos, humos, etc. Pueden ocasionar efectos irritantes, asfixiantes o anestésicos. Son muchas las sustancias tóxicas que pueden actuar sobre el organismo humano tanto a nivel respiratorio, digestivo o dérmico.

3) Los Riesgos Biológicos son los producidos por los virus, las bacterias, los bacilos, los parásitos y los hongos que están presentes en el lugar de trabajo y que pueden afectar el organismo humano. Por ejemplo el virus del Sida, en ciertos trabajos como por ejemplo, los laboratorios, puede ser considerado un riesgo potencial capaz de producir una enfermedad profesional.

4) Los Riesgos Ergonómicos que te hablaba ayer son los riesgos que se caracterizan por la falta de adaptación de las condiciones de trabajo a las condiciones psicofísicas del trabajador. Entre los riesgos ergonómicos más comunes tenemos: esfuerzos físicos intensos, levantamiento incorrecto de un peso, posturas inadecuadas, imposición de ritmos excesivos, trabajo en turno nocturno, jornada de trabajo prolongada, monotonía, repetitividad, etc.

5) Los Riesgos de Accidentes de Trabajo. Si, ya sé te hice acordar del fallecimiento de tu padre que fue por un accidente de trabajo, bueno, está bien, no te pongas así. Pero esa es la realidad y ya no podemos hacer nada para cambiarla. Lo que todos debemos hacer es leer, conocer y aprender a hacer prevención de los riesgos de su propio trabajo, por lo menos. ¿Por qué se producen los accidentes de trabajo?. Esa es precisamente la cuestión, se producen casi siempre por falta de prevención.

Porque sería muy lindo que en Argentina cada empleado o empleador supiera con que riesgos del trabajo se tiene que ver todos los días para realizar la prevención correspondiente. Dicen que en otros países más adelantados que el nuestro, todo esto se sabe y se practica la prevención de riesgos del trabajo para que no suceda algo malo que lamentar.

Estoy de acuerdo contigo, ¡Que lindo, sería!. Pero no, yo no quiero irme, yo no quiero vivir en otro país más adelantado. Yo quiero vivir aquí en Argentina y que éste, mi país siga adelante y realmente todos se preocupen de la prevención de riesgos del trabajo, para que no tengamos que lamentar las cuatro o cinco muertes por día que ocurren hoy en Argentina en el acto de ganarse la vida. Como verás querido nieto, menudo problema le estamos dejando las generaciones anteriores, a ustedes los jóvenes de hoy.

Pero no te abrumes, no lo tienes que resolver vos sólo. Este tema lo debemos resolver entre todos los argentinos, los que estamos hoy y los que vendrán después. Por eso, te explico una vez más, yo sólo quiero hablar de los riesgos del trabajo de “sin cuenta” oficios, que se realizaban en aquella época y en estos doscientos años que han pasado hasta hoy, 2010. Ahora, las tareas se hacen de otra manera o en algunos casos como el de alfarero o domador, no ha cambiado mucho. No, no me equivoqué, dije “sin cuenta”, con “s” y no “cincuenta” con “c”, por que en realidad no los voy a contar, tal vez lleguen a cincuenta, pero como seguramente son más, les llamaré “sin cuenta”.

¿Que la responsabilidad de la falta de prevención la han tenido los gobernantes de cada época?. En realidad eso es responsabilidad de todos los argentinos, sin duda el Estado debería controlar más a las ART, éstas deberían controlar más a las Empresas, y los empleados deberían realizar las tareas como corresponde y con los elementos de seguridad adecuados. También los prevencionistas tienen su propia responsabilidad, ya sean Médicos, Ingenieros o Abogados Laborales. Y un poco ése es el tema, cuando hay muchos responsables, en realidad no hay ninguno.

Pero en este tema prefiero no meterme, se los dejo para los periodistas e historiadores. Aunque eso de “no meterse”, también dicen que es un error, y que nos trajo bastantes problemas a nuestro país. Bueno en este país ha habido tantos errores con respecto a los riesgos del trabajo, porque siempre se cambiaban las leyes, para un lado y para el otro.

¿Qué lados son?. Te explico, en todo accidente de trabajo o enfermedad profesional son dos los afectados, el empleado en su cuerpo y el empleador en su bolsillo. Por eso, siempre se dijo que por un lado está el empleador y por otro el empleado. Y ese precisamente es otro error en Argentina. En prevención, no debe haber lados. No se puede gestionar la prevención pensando que si ayudas a unos es en desmedro de los otros. En prevención debe existir siempre un solo lado, que es el de la prevención. Pero para pensar de esta forma debemos todos estar de acuerdo y debemos estudiar y aprender las bondades de la prevención.

Por eso quiero que te quede claro que “el pueblo DEBE saber de que RIESGOS se trata”.

¡Hola!, ¿dormistes bien?, me alegro, ahora comenzaré a comentarte de los riesgos del trabajo de nuestra profesión de alfarero.

Si comienzo a contarte sobre el alfarero, no es solamente por que sea mi oficio, y que deseo que tú también lo seas, sino que está con nosotros desde la época prehispánica vale decir que es anterior al nacimiento de nuestra patria. El resto de los riesgos de otros oficios o profesiones te los iré comentando a medida que vengan a mi recuerdo y no será por orden alfabético.

También empiezo por el alfarero, por que estoy informado que el llamado padre de la Medicina del Trabajo, el médico italiano, Bernardino Ramazzini, ya nos explicaba en el 1700, en su libro que precisamente hablaba de los distintos riesgos de la gente que trabaja, que “La alfarería es la mas antigua de todas las artes”, y nos añadía después, que “estos obreros precisan plomo calcinado y ardiente para vitrificar sus cacharros”.

Precisamente el plomo es el principal riesgo del trabajo de nuestra tarea de alfarero a través del tiempo. Quiero destacarte que cada vez se usa menos y hoy hay otros medios para tener el mismo efecto en la alfarería. Están también los riesgos ergonómicos que te hablaba el otro día, imaginate pasamos gran parte de nuestro día trabajando agachados, haciendo esfuerzos con los brazos y sobre todo con las manos. Las manos nuestras casi siempre están húmedas con lo cual con el tiempo comienzan fuertes dolores en los huesos y eso favorece la artritis, según me comentó un médico. Si me pongo a pensar, en realidad yo quisiera que vos tuvieras un mejor medio de ganarte la vida, que no sea tan sacrificado como este.

Volviendo al plomo también decía Ramazzini que “la virulencia del plomo soluble y disuelto en agua es absorbida entonces por la boca, la nariz y la piel del cuerpo, de lo que pronto se siguen graves molestias para estos trabajadores. Primero les tiemblan las manos, luego enferman del baso, se vuelven paralíticos, pierden sus dientes, se ponen cadavéricos y plúmbicos. Padecen tales afecciones los alfareros por tener que manipular con plomo”.

Me hace acordar a mi abuela, que me enseñó este oficio desde chico. La abuela tenía sus pies empolvados por la tierra, la barriga marcada, la columna con joroba y siempre estaba con dolores de “espalda”, que sería a consecuencia ahora sé, del denominado riesgo ergonómico de nuestro trabajo, y que te explicaba antes. La abuela también había perdido todos sus dientes, pero a pesar de todo, ella siempre estaba contenta con su trabajo, igual que yo, por que como ella decía: “del barro se saca pa` comer”.

Ella se levantaba temprano para acomodar las cántaros de tal manera que aprovechaba todos los rayos del sol apenas salía para airear sus vasijas de barro realizados el día anterior. Jarrones, que ella misma y mis padres elaboraban desde que tenía 7 años de edad, y ya tenía cerca de 80, creo. Aunque nunca le pregunté su verdadera edad. Ella decía que yo había tenido suerte en la vida, por que también podía ir a la escuela a estudiar, siempre me instó a que no dejara de estudiar. Pero lamentablemente no terminé el primario, tenía que ayudar cada vez más en mi casa a mis padres y hermanos. Indudablemente eran otros tiempos y uno tenía que aportar algo a la “olla” de la casa.

Ahora te toca a vos querido nieto, vos has ido a estudiar a la ciudad, y has aprendido todo eso “que dices”, con la computadora. Sin duda es algo fascinante lo que me cuentas, pero debes tomar una decisión con respecto a tu futuro. Pero no te apresures a tomarla, gracias a Dios, nadie te apura a hacerlo, tómate tu tiempo, tienes que pensar bien que quieres hacer de tu vida.

Mi abuela siempre nos contaba historias de sus propios abuelos, sobre todo los días que llovía, porque en la temporada de lluvia y frío no se podía trabajar. Recuerdo esos días, con gran cariño, por las tertulias y los cuentos. Decía que “con agua y frío, el barro no se podía agarrar”. Y es cierto el frío no nos permite trabajar, porque no se despega el molde, por eso a nosotros nos gustan los días de sol. Fíjate que ya te nombré el frío, que es también es un riesgo de nuestro trabajo.

Debemos recordar que cuando nacía nuestra patria la producción de alfarería se orientaba principalmente a satisfacer las necesidades del transporte y conserva de productos alimenticios, la preparación de alimentos, cocina, vasijas, etc. Los alfareros también fabricábamos materiales para la construcción, como tejas entrelazadas, o las que llamaban tejas “musleras”, por que se hacían sobre el muslo del propio alfarero, tomándolo de molde. Son esas tejas, largas y arqueadas, que son mas anchas de una punta que de la otra.

El nacer y morir alfarero ha sido una tradición que en nuestra familia existió siempre, pero ya tengo mis dudas, de que a vos y a tus hermanos les guste este oficio.

Tal vez no desaparezca del todo, por que siempre habrá gente que necesite de nuestro trabajo pero es cada vez menos. Siempre seguimos con esto y lo consideramos un legado de generación en generación, pero por que así lo decidió cada uno de nosotros y hoy te toca a ti, mi querido nieto decidir que quieres realizar en tu vida. Espero que decidas bien, que haga lo que quieras hacer, pero en lo que elijas realizar, lo mejor es que seas una buena persona y también que aprendas a prevenirte de los riesgos de tu propio trabajo.

Por eso digo que “el pueblo DEBE saber de que RIESGOS se trata”.

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