16 de septiembre de 2019

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La postura correcta

Se denomina higiene postural a una serie de hábitos con los cuales se puede educar al cuerpo para asegurarnos de que huesos, músculos, articulaciones y, sobre todo, la columna, no sufren de sobrecargas innecesarias que puedan causar deterioro o dolores. Se centra particularmente en el entrenamiento de una correcta postura de la columna.

¿Cómo se sobrecarga la columna?

Hay algunos ejercicios o prácticas que son particularmente nocivos a nivel postural:

-Permanecer mucho tiempo en la misma posición: de pie, sentados o acostados.
-Adoptar posturas antinaturales que pueden aumentar la curva fisiológica de la columna, o torcerla (como por ejemplo caminar agachados).
-Efectuar movimientos bruscos o grandes esfuerzos que sobrecarguen la columna y los músculos relacionados.
-Hacer esfuerzos leves pero muy repetitivos.

La sociedad actual y sus ritmos nos llevan a adoptar conductas o hábitos que muchas veces no son los ideales a nivel corporal. Es habitual que, en situación de estudio, o trabajo en una oficina, o en viajes, debamos estar sentados muchas horas seguidas en la misma posición, por ejemplo. Si a esto le sumamos una postura incómoda al dormir, seguramente la columna terminará por resentirse. A largo plazo, esto puede provocar desde contracturas y dolores de espalda o cuello hasta reuma y hernias que sólo pueden curarse quirúrgicamente.

Por todo esto es que conviene, como siempre, tomar una postura preventiva y actuar sobre el cuerpo antes que presente síntomas de deterioro postural. Para ello, detallamos algunos de los principales hábitos a tener en cuenta para una correcta higiene postural:

-DE PIE: poner los pies siempre uno por delante del otro. Asegurarnos de caminar erguidos, sin agacharnos. Utilizar calzado de taco bajo (no más de 5 centímetros). Cambiar de posición frecuentemente si vamos a estar mucho tiempo parados.
-ACOSTADOS: adoptar una postura que respete la curvatura normal de la columna. Dormir boca arriba o de costado. Nunca dormir boca abajo ya que esto obliga a torcer el cuello. Si se duerme boca arriba, colocar una almohada por debajo de las rodillas. De costado, hacerlo en posición fetal, con las piernas ligeramente flexionadas.
-SENTADOS: con los pies apoyados en el suelo y la espalda erguida apoyada sobre el respaldo. No permanecer demasiado tiempo sentados sin tomarnos un momento para cambiar de posición, levantarnos y caminar un poco.
-AL MANEJAR: las piernas deben estar flexionadas a 90º, con las rodillas por encima del nivel de la cadera y la espalda bien apoyada en el respaldo.
-AL LEVANTAR PESO: no agacharse doblando la columna. Siempre descender flexionando las rodillas, y en lo posible apoyarse o ayudarse con otros objetos para levantar peso sin sobrecargar la columna.

Una mención aparte merecen los implementos posturales de los que nos servimos a diario (colchón, sillas, sillones, almohadas, etc). Es importante saber utilizarlos correctamente para que nuestro cuerpo no sufra. Almohadas y sillas ergonómicas ayudan a respetar las posturas naturales del cuerpo.

No es ideal que sillas, almohadones y colchones sean demasiado blandos, ya que no ofrecen resistencia a la columna la cual termina flexionándose innecesariamente.

Fuente: elsol.com.ar

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