19 de agosto de 2019

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Dr. Horacio Schick: Acefalía en el 40% de los Juzgados en la Justicia Nacional del Trabajo

Esta anormalidad que se viene prolongando y acentuando desde hace varios años determina que se designen jueces subrogantes que tienen hasta, en algunos casos, tres Juzgados a cargo, el propio y otros dos como subrogantes. Los concursos para designar nuevos jueces se demoran años sin resolución y cuando se terminan los pliegos quedan demorados, sin ser enviados al Senado para su tratamiento.

Esta situación determina distintas consecuencias disvaliosas. En primer lugar una explicita delegación de justicia en personal subalterno, ya que es imposible que un juez elabore y dicte sentencia y dirija razonablemente bien tres juzgados simultáneamente. Además se produce un desproporcionado recargo de tareas en el Secretarios y personal subalterno, que como agravante en este ultimo caso, la mitad de los Juzgados poseen una dotación restringida.

Se produce un alargamiento irrazonable de los juicios lo que conspira contra las necesidades alimentarias -tuteladas constitucionalmente- de los trabajadores que recurren ante la Justicia Laboral para reclamar sus créditos por deudas salariales, despidos o indemnizaciones por accidentes del trabajo, entre otros.

La vigencia de los derechos humanos en los tiempos actuales implica también resolver esta denegación de justicia para que los reclamos de sectores vulnerables de nuestra sociedad tengan una respuesta jurisdiccional en tiempos normales.

Los relevantes avances jurisprudenciales de estos últimos años se pueden ver-en los hechos desdibujados- por el conocido efecto que las impostergables necesidades de los trabajadores los lleva a conciliaciones y renuncias de derechos, ante la prolongación desmedida de los pleitos

Y estamos hablando, no de minorías, sino de miles de trabajadores que mes a mes se presentan ante los tribunales reclamando sus créditos impagos

Frente a este escenario de larga data cabe preguntarse ¿interesa a las autoridades competentes que el fuero laboral funcione normalmente o esta displicencia es parte de una política implícita de debilitar la fuerza de los reclamos laborales?

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