16 de octubre de 2019

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¿Que es el airbag?, ¿Para qué sirve?

El funcionamiento básico de un airbag se basa en la medición de la desaceleración que experimenta el vehículo tras un impacto en la carrocería.

Cuando se dan las condiciones necesarias según las opciones que se hayan incorporado a la centralita del airbag, se activa un dispositivo pirotécnico que al estallar, de forma controlada, causa una reacción química producto de la cual el cojín se infla de nitrógeno, saliendo de su receptáculo gracias a que la tapeta que lo cubre está troquelada.

Junto a la bolsa de aire sale un puñado de polvos de talco que sirven para facilitar el despliegue del cojín.

¿Cuáles son esas condiciones? Aquí entramos en la selva de los secretos industriales. Hay airbags que se disparan o no en función del peso de los ocupantes para evitar disparos innecesarios cuando no hay nadie en el asiento y para evitar daños a los niños.

Hay airbags que no se disparan si el impacto inicial forma parte de un patrón que comprende un segundo choque mayor donde el airbag será vital, ya que en un siniestro complejo la explosión de un airbag es como una ruleta rusa a la inversa: si se dispara antes de tiempo, el ocupante se queda sin airbag para cuando lo necesite de verdad.

Sí, y todos estos procesos pasan a una velocidad de vértigo. Vamos a verlo en ambos videos:

Video 1:

Yo no lo habría resumido mejor. Un airbag se despliega en pocos milesegundos (el valor exacto del tiempo de expansión depende de cada fabricante) y su velocidad de salida está en torno a los 300 km/h. Es un suspiro tan ágil como resulta necesario para que cumpla con su función. De hecho, los primeros prototipos de airbag tardaban segundos en inflarse, y para cuando querían ayudar al ocupante este ya tenía un chichón en la cabeza. De pega, porque todo eran probaturas, pero chichón al fin y al cabo.

Video 2:

En esta secuencia, rodada con cámara de alta velocidad, vemos el proceso de despliegue de un airbag. El flash marca el segundo 0 para mejor control de la acción, y a partir de ahí vemos cómo el cojín se infla de aire en un movimiento absolutamente elástico que seguramente Jaume os explicaría muy bien (pero está de vacaciones) y a los 80 milisegundos ya empieza a deshincharse por los orificios que quedan ocultos al ocupante del vehículo. Así se consigue que el airbag, pese a su contundencia, sea suave al absorber parte de la energía cinética.

Fuente: circulaseguro.com

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